16/4/09

Porsche 911 Turbo bañado en oro, cosas que no deberían suceder


El oro, ese preciado mineral en decadente uso. ¿A quien le place tener una sonrisa con prótesis doradas? ¿O ir dando la nota con atuendos de este material?, por nuestras tierras a nadie.

Pero lo que ocupa estas líneas es un caso más de los peculiares gustos rusos, he ahí la razón de la excepción. A ojos de su dueño, el Porsche 911 996 Turbo Cabriolet no era objeto suficiente para llamar la atención a su paso. No. Hacía falta algo más, algo dorado.

Sin darle más vueltas así acabó el coche, sumido en una fina capa con un gravado más oscuro dándole el símil de estar recubierto de ladrillos de oro. Vamos, que será ruso pero poca cabida tiene fuera de El Dorado.